Labios cortados en verano: prevención y soluciones cosméticas
Con la llegada de las altas temperaturas, no solo nuestra piel necesita cuidados especiales. Los labios también sufren los efectos del sol, el calor, el viento y el aire acondicionado, factores que pueden provocar sequedad, descamación e incluso pequeñas grietas.
Aunque muchas veces prestamos menos atención a esta zona, los labios tienen una piel especialmente fina y delicada, con muy poca melanina y menos glándulas sebáceas que otras áreas del rostro. Esto hace que dispongan de una menor protección natural frente a las agresiones externas y pierdan hidratación con mayor facilidad.
¿Por qué se cortan los labios en verano?
El calor y la exposición solar pueden favorecer la pérdida de agua de la piel de los labios. A esto se suman otros factores habituales durante el verano:
- Exposición directa al sol.
- Temperaturas elevadas.
- Aire acondicionado.
- Viento y ambientes secos.
- Falta de hidratación.
- Morder o humedecer constantemente los labios con la lengua.
- Utilizar productos que no estén específicamente formulados para esta zona.
Por eso, mantener una buena hidratación y proteger los labios frente al sol es fundamental.
Cómo prevenir los labios secos y cortados
Una de las claves está en incorporar los labios a nuestra rutina diaria de cuidado facial.
Utiliza un bálsamo labial hidratante con protección solar, especialmente cuando vayas a estar al aire libre. Es recomendable reaplicarlo durante el día según las necesidades de tus labios y después de comer, beber o exponerte al agua.
También es importante mantener una buena hidratación interna y llevar una alimentación variada y rica en vitaminas y micronutrientes.
En casa, especialmente si utilizas aire acondicionado durante muchas horas, un humidificador puede ayudar a mantener un ambiente menos seco.
Un gesto sencillo que debemos evitar
Cuando los labios están secos es muy habitual humedecerlos continuamente con la lengua o morderlos para intentar aliviar la sensación de tirantez.
Sin embargo, estos gestos pueden empeorar la sequedad y dificultar la recuperación de la piel.
Exfoliar los labios: ¿sí o no?
Una exfoliación suave y ocasional puede ayudar a eliminar las células muertas y pequeñas descamaciones, dejando la superficie de los labios más lisa.
Eso sí, si los labios están muy agrietados, irritados o presentan heridas, es preferible no exfoliarlos hasta que la piel se haya recuperado, ya que podríamos aumentar la irritación.
Hidralips: hidratación y cuidado en cabina
Cuando buscamos un cuidado más intensivo, existen tratamientos específicos para mejorar el aspecto y la hidratación de los labios.
Hidralips es un tratamiento no invasivo realizado en cabina que utiliza una técnica de microneedling con microagujas para favorecer la aplicación de activos cosméticos, como ácido hialurónico y vitaminas, sobre la zona de los labios.
El objetivo es aportar un extra de hidratación y mejorar el aspecto de unos labios secos, apagados o deshidratados.
Es una opción interesante para complementar el cuidado diario, especialmente cuando los labios necesitan una atención más específica.
¿Qué no debemos hacer cuando tenemos los labios muy secos?
Cuando aparecen grietas o pequeñas pieles levantadas, es importante evitar algunos hábitos que pueden retrasar la recuperación:
- No arrancar los pellejitos con los dedos, ya que podemos provocar pequeñas heridas e irritaciones.
- Evitar morder los labios.
- No humedecerlos continuamente con la lengua.
- Evitar exfoliarlos si están muy irritados o agrietados.
- Intentar que el bálsamo no se mezcle con productos irritantes, como la pasta de dientes, cuando los labios están especialmente sensibles.
- Si acabamos de aplicar el producto, evitar comer o beber inmediatamente para permitir que permanezca sobre la piel el tiempo suficiente.
La rutina perfecta para unos labios cuidados
No necesitamos una rutina complicada. Lo importante es ser constantes:
Hidratación + protección solar + cuidado suave + evitar hábitos que los resequen.
Un buen bálsamo labial con SPF, una adecuada ingesta de agua y una rutina de cuidado adaptada a las necesidades de nuestros labios pueden marcar una gran diferencia durante los meses de verano.
Y cuando la sequedad es persistente o queremos aportar un cuidado más intensivo, podemos recurrir a tratamientos específicos en cabina como Hidralips.
Porque los labios también forman parte de nuestro rostro y merecen el mismo cuidado que el resto de nuestra piel.
